miércoles, 12 de enero de 2011

Principio Didáctico

PRINCIPIO DIDÁCTICO

Un alumno se desarrolla como tal, en función de las posibilidades que le brinda el contexto en que se da su vivir. Nos referimos a su emocionalidad, a su ética, a su capacidad reflexiva, su lenguaje, entre otras. Es su experiencia cotidiana y su experiencia escolar cotidiana, la que entrega un marco basal para desarrollar el sentido de vivir. El contexto, la trama donde se desarrolla la historia personal, le proporciona sentido común, narraciones, valores e imágenes de la realidad.
El sacar adelante un proyecto educativo, necesita claridad de ciertas dimensiones de la actividad pedagógica. Un buen diagnóstico de los alumnos y de sus mundos simbólicos, nos entrega las posibilidades de proponer hipótesis profesionales de trabajo acertadas, nos da claridad sobre los problemas que enfrentamos. Lo importante del proyecto educativo es otorgarles posibilidades de desarrollo a nuestros alumnos, es ahí lo vital de la visión y de la misión, sus valores y sus principios, el proyecto nos entrega la narración de sentido y el tipo de presión simbólica que la cultura escolar ejerce en sus integrantes. Y, en el tema de este documento, entrega la forma de entender la actividad de enseñanza y de aprendizaje, en función de los alumnos que llegan a nuestras aulas.
El principio didáctico que es la reflexión sobre hacer enseñable lo que tenemos que enseñar, se levanta en función de concepciones de aprendizaje, métodos, estrategias, evaluación, lo que son nuestros alumnos, entre otros. Ello en función de generar una estrategia que nos permita ir mejorando la calidad de los aprendizajes de nuestros alumnos.
Como lo hemos señalado ser alumno implica desarrollo, un alumno debe aprender a identificar los códigos implícitos en el trabajo intelectual, saber escuchar lo que se ha dicho, saber ver lo que no se ha identificado, explicarlo y evaluarlo. Sus posibilidades de alumno pasan por incorporarse a la reflexión que exige la actividad de aprendizaje, el desarrollo reflexivo que necesitamos que alcancen nuestros alumnos depende en gran medida de la actividad profesional que realicemos como profesores y las posibilidades que brindemos para ello.
Como Principio Didáctico se establece que el aprendizaje es un proceso constructivo que se logra en la medida que se va dando sentido a los elementos de nuestra comprensión y consiste en hacer surgir nuevos significado dentro un contexto de conocimiento determinado.

Desde la didáctica ¿dónde se demuestra la calidad de los aprendizajes? Respuesta: en el tipo de actividad que diseñe el profesor para favorecer el desarrollo de los alumnos.

Entre los elementos de nuestro principio didáctico:

- Aprendizaje significativo: la actividad debe permitir al alumno darle sentido a lo que debe aprender, para lograrlo debemos conocer a nuestros alumnos en función de su desarrollo logrado.
- Evaluación para favorecer los aprendizajes: que sea permanente, que se dé una autoevaluación constante, lo que importa es hacer que nuestros alumnos se den cuenta de los que han aprendido o falta por logra, y para el docente tomar las medidas necesarias para desarrollar competencias y mejorar los aprendizajes.
- Emocionalidad: reconocer que las relaciones interpersonales se establecen desde la emoción, la aceptación y respeto de la dignidad del otro.
- Enseñanza Problemática: el aprendizaje implica una actividad de razonamiento
- Participativo: Actividades en que los alumnos en conjunto, más su profesor(a) construyan conocimiento.
- Comunicativo: promover el intercambio de aprendizajes entre los estudiantes.
- Informativo: ser explícito en toda la información que se debe proporcionar a los alumnos, no dejar nada por supuesto.
- Transferencia: que lo enseñado sea posible de ser aprendido.
- Autonomía: favorecer la toma de decisiones en los estudiantes, para resolver las actividades que le plantea el profesor.
- Proximidad: ser contextualmente cercano a los estudiantes, tanto en el entorno de vida cotidiana como el campo simbólico que ha desarrolla.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Educción

“El capital financiero no fabrica mercancías como lo hace el capital industrial, sino que fabrica mundos. ¿Qué mundos son esos? Mundos de signos a través de la publicidad y la cultura de masas...
Si analizamos el capital (financiero) como fábrica de mundos, es fundamental cómo estas imágenes son invariablemente portadoras del mensaje de que existirían paraísos, queahora ellos están en este mundo y no en un más allá y, sobre todo, que algunos tendrían el privilegio de habitarlos. Y más aún, se transmite la idea de que podemos ser uno de estos VIP’s, basta para ello con que invirtamos toda nuestra energía vital –de deseo, de afecto, de conocimiento, de intelecto, de erotismo, de imaginación, de acción, etc. – para actualizar en nuestras existencias estos mundos virtuales de signos, a través del consumo de objetos y servicios que los mismos nos proponen…En su versión terrestre, el capital sustituyó a Dios en la función de garante de la promesa, y la virtud que nos hace merecerlopasó a ser el consumo: éste constituye el mito fundamental del capitalismo avanzado. Ante esto, es equivocado considerar que carecemos de mitos en la contemporaneidad: es precisamente a través de nuestra creencia en el mito religioso del neoliberalismo, que los mundos-imagen que este régimen produce, se vuelven realidad concreta en nuestras propias existencias”

domingo, 24 de enero de 2010

En Vacaciones

Estimados alumnos y apoderados, les solicitamos estar atentos a la fecha de inicio de clases del año lectivo 2010.

jueves, 28 de mayo de 2009

¿Qué curriculum tiene carácter dominante?

Por Edgardo Gómez García
Profesor del Liceo


Para abordar el tema tomaré la expresión: experiencia escolar cotidiana. Podríamos entenderlo como el mundo liceano en el que podemos ser comprendidos por nuestros semejantes y podemos actuar juntos con ellos. Lo que es aplicable tanto a los alumnos como los profesores. El mundo de la vida cotidiana (en nuestro caso el de la experiencia escolar cotidiana), es el mundo intersubjetivo en que la realidad es compartida y entendida como válida por todos, un marco común de interpretación. Nos es posible actuar en el mundo cotidiano, porque heredamos y creamos un conjunto de experiencias previas que se producen y reproducen constantemente y nos hacen posible actuar y hacen que la realidad nos sea comprensible y manipulable. La experiencia en nuestras vidas adquiere un gran valor, ella nos va mostrando el mundo, por ende, las posibles formas de representación de la realidad. Es en ella, en la experiencia, que vamos desarrollando el conocimiento no tan sólo de las cosas, sino de los demás, de las formas que adquiere la relación con los demás y de nosotros mismos, y las narraciones que dan cuenta de los significado de las cosas y el sentido de las acciones.

En la vida escolar, estudiantes y nosotros los profesores, aprendemos nuestro rol y se tipifica el actuar en la medida que se aprende lo que en una escuela en particular se acostumbra. La experiencia escolar cotidiana, es decir, el conjunto de prácticas diarias en la escuela hace posible a esos actores apropiarse de conocimientos, valores, formas de vivir y de sobrevivir que se desarrollan en la escuela, es formadora condicionando el carácter y sentido de lo que se puede aprender en la escuela.

Llega a tal punto, su importancia, que ese conjunto de prácticas significativas para alumnos y profesores, son de vital importancia para el desarrollo del curriculum oficial, y de las posibilidades de materializarse de éste. En otras palabras el curriculum oficial normativo depende de la complejidad de la cotidianeidad de la escuela. Ésta experiencia escolar cotidiana, se expresa de modo explícito o tácito en las formas de transmitir el conocimiento, en la organización misma de las actividades de enseñanza y en las relaciones institucionales que sustentan el proceso escolar.

Hay un curriculum que actúa de manera eficaz en el proceso de aprendizaje de los alumnos, es lo que se conoce como currículum oculto que adopta un carácter mucho más real, pues es él el que aporta sentido ya que está lleno de significados. Correspondiendo al conjunto de normas, costumbres, creencias, lenguajes y símbolos que se manifiestan en la vida cotidiana de la escuela, y que no son declaradas oficialmente. Provee a los actores escolares de un conjunto de significados compartidos y un marco referencial para interpretar y actuar. Corresponde a la cara informal de la organización.

El curriculum oculto afecta especialmente a nosotros los profesores, ya que nos resulta complejo de entender que el proceso de integrarse a una organización, implica apropiarse de su cultura, ya sea por convencimiento o por necesaria sobrevivencia. Somos nosotros, los profesores, los que enseñamos tanto el curriculum oficial como el curriculum oculto, por ejemplo, con lo que los alumnos entienden de lo que es aprender. A aprender se aprende, y el aprender como objeto de aprendizaje se desarrolla en un proceso, por un lado constructivo (personal) y, por otro social (mediado). Desde este punto de vista, el aprender en la experiencia cotidiana de la escuela, implica participar en ciertos rituales y usos, que influyen en la comprensión que tendrán los alumnos de lo que es aprender y sus posibilidades. Ello porque en las prácticas institucionalizadas de enseñanza, los profesores señalan explícita o implícitamente el qué, el cómo y para qué aprender. Dichas prácticas históricamente conformadas, es decir, corresponden a lo dado en la vida cotidiana de la escuela, son las formas que los propios profesores le han dado al proceso social de aprender.

Por último, y para responder la pregunta inicial, ¿qué han aprendido nuestros alumnos? Tomemos por el ejemplo el valor que le brindan a las pruebas.

lunes, 18 de mayo de 2009

BIENVENIDA

Saludamos a todos los que pertecen o han pertenecido a nuestra comunidad educativa a lo largo de estos 56 años. Hemos creado este espacio como una instancia de comunicación de los profesores del Liceo con la comunidad en general, con la finalidad de dar a conocer artículos, ensayos o investigaciones que hemos escrito o realizado.